lunes, 1 de julio de 2013

"Be Literature: Taller de Escritura (I) — Monsters and kisses in B/W"

Hace como medio mes que decidí unirme a este "Taller de Escritura" realizado por el blog "Be Literature", el cual trata en que nos dan a escoger una imagen o una canción para inspirarnos y dedicarnos por una hora a escribir un relato.
Yo escribí toda la hora seguida, y tal vez me haya alargado demasiado para lo que resulto. No lo sé, pero se supone que aquí podríamos encontrar en otros opiniones y apoyo. Yo solo quiero escribir e inspirarme. Si acaso alguien se llegará a pasar, eso me haría feliz.
Por mi parte, yo decidí inspirarme en la canción.
Bueno, aquí dejo mi texto:


"No escuches una palabra de lo que diga."

Esas fueron las únicas palabras que escribió, antes de irse.
Solo cerré mis ojos, escuchando el crujir de la madera.

Cuando vuelvo a abrir los ojos, todo aquí ha perdido su luz. Me levantó de la cama y enciendo la lámpara de mi cómoda. Ahí sigue… las palabras que me dejaste.
Lo único que puedo hacer es tomar mi almohada y estrujarla entre mis manos, solo para no destruir una de las pocas cosas que me has dejado.
-Lo siento, no puedo cumplir tu petición.
Sonrío ante lo tranquila que suena mi voz, casi como si me burlara. Porque es verdad.
Desde ahora, todo lo que escucharé serán tus palabras.
Apago nuevamente aquella luz y dejo que me envuelva la oscuridad, y dejó que mis demás sentido gobiernen.
Ahí está. El crujido de la madera.
Ahí estás. Lo sé.
Pero no iré tras de ti. No todavía. Hasta que te decidas.
Mientras tanto, supongo que puedo dormir un poco más.

-Elissya, por favor, no me dejes todos los platos a mí.
-No lo hago, mira. Me llevo mi vaso, todavía tiene juego.

Y así lo hago. Me marchó de la cocina únicamente con mi jugo de naranja. Claro que lo dejaré por ahí, entre los pasillos, hasta que él lo veo y me diga que vaya a lavarlo. Él siempre ha sido un maniático de la limpieza, así que estoy segura de que con esto dejara de ignorarme.

-Elissya, ¿qué tal si salimos un rato al patio? Recojamos los higos antes de que los pájaros se los coman.
-Igual, deberíamos dejarles unos cuántos.
-Claro que sí, los que no podamos alcanzar.

Y por supuesto, me vi forzada a casi tirarlo de la escalera para que dejara algunos. No me resultó un misterio el saber la razón de porque quiso una escalera tan grande.
Cuando terminé de lavarlos, dejé todos los higos en un tazón sobre la mesita de café. Al rato, cuando se digne a salir, podremos comerlos mientras vemos nuestros programas favoritos.

-Elissya, ¿cómo llevas todo?
-Muy bien, señora Talks. Pienso que pronto todo se arreglará.
-Deberías darle el tiempo necesario, sabes que me tienes aquí para todo lo que necesites.
-No se preocupe, señora Talks. Pero dígame, ¿Cómo está mi little Talks?
-Risa está muy bien. Le encanta la comida que nos llevaste el otro día, se la sirvo como me dijiste, mezclada con sus croquetas. Deberías venir a visitarla uno de estos días.
-Uno de estos días, señora Talks. Gracias por la invitación.

Cuando regreso a casa, una corriente de aire frío me recibe. Seguramente haya traído mucho polvo y tierra. Eso te molestaría. Ya quiero poder contarte como me ha ido con esa linda perrita, a la que yo he apodado "Little Talks", porque se parece mucho a su dueña.
Hey, ¿cuánto tiempo vas a estar encerrado en ese cuarto? Apuesto a que ya lo has limpiado decenas de veces.

-Está libre, Elissya, está libre y disfrutando de la vida.
-¿Quién, Serguei?
-Ese cabrón… no solo está vivo, ¡está libre!

Fue una noche en que él se dejó envolver por la oscuridad. Fue ya hace diez años, con unos inocentes nueve años.  En ese momento tenía miedo de la oscuridad, así que no entré a aquella habitación. Nunca entré en aquella habitación, porque siempre estaba a oscuras.
Serguei, ¿qué había en aquella habitación envuelta en oscuridad? Nunca me dejaste verla. Tres años después, la quemaste.
Dijiste que fue un accidente con velas, y los bomberos parecieron confirmarlo, pero te conocía lo suficiente para reconocer un extraño brillo de decisión en tus ojos cuando dijiste eso.
¿De qué estabas tan seguro? Yo tenía miedo, pero tú parecías completamente bien.

-Elyssa, ayudame a lavar la ropa, ¿está bien?
-No quiero, eso es demasiado aburrido.
-Hoy toca el lavado a mano Elissya, y te mostraré algo como entretenerte mientras lavas.

Volvía a ser pequeña, y tú volvías a ser feliz. Por eso, ahí estaba yo, subida sobre un banquito en forma de rana, jugando contigo en el lavadero. Tú lo habías llenado todo de agua y con el suéter completamente sumergido, formabas olas, sincronizándote para hacerlas cada vez más grandes, hasta que terminamos empapándonos.
Serguei, he dejado tu suéter sumergido completamente en el lavadero. Si no sales pronto y lo sacas (porque yo tengo muchas cosas que hacer, entérate), se arruinara.

Serguei, te tengo solo unas últimas preguntas, ¿cuando salgas me las responderás?

¿Qué hiciste hace tres días?
¿Por qué tenías la mirada perdida?
¿Qué era lo que goteaba desde aquella bolsa?
Sé que hiciste una fogata en el patio, aunque sabes que odio el fuego desde el incendio, ¿qué era lo que quemabas? Olía muy raro.

Desde esa noche, te encerraste en la habitación incendiada (a la cual sigo sin entrar. Ahora ya no está gobernada por oscuridad, pero todavía le tengo miedo al fuego) y cuando por fin saliste para dejarme esa simple nota, te encerraste en el baño.
Eres un idiota, ¿sabes? Se supone que eres mi tutor, mi tío, mi padrino, pero me has olvidado la última semana.
Sé que sales por las noches, escucho tus pasos en las escaleras, el crujir de la madera.
Serguei… te extraño.

……………………………………………………………………………..

Serguei… eres un idiota.
Hoy llevo la policía e investigó nuestra casa. Vio tu fogata, ¿sabes? Y dicen que mataste a un hombre.
Les dije que ese hombre era mi padre. Yo lo sabía porque, aunque era muy pequeña, mi mamá me hablaba de él antes de que muriera.
¿Por qué lo mataste, Serguei? ¿Por qué te mataste Serguei?
¿Esa es la solución para todo?
Hey, Serguei…
En estos momentos me duele mucho.
Puedo ver sangre frente a mis ojos. Puedo ver a mamá, y a mi papá. Después te veo a ti llegando a casa hace una semana, mirándome y te escucho susurrar:

"La sangre es oscura, Elissya, es por eso que ese cuarto siempre estaba oscuro. No soportaba verlo, por eso lo queme, como siempre supiste. Y a él tampoco soportaba verlo, por eso lo maté. Elissya, la vida no vale la pena cuando pierdes a tus seres amados".

¿Eso era lo que no querías que escuchará?
No puedo dejar de escuchar el crujir de la madera, pero cuando me asomo a las escaleras, no estás tú.
Es cierto. Nunca escuché lo que decías. Me gustaba hacerte enojar. Y todavía me gusta, ¿sabes?
"No me escuches, Elissya", fue lo que dijiste.
Y de algún modo, lo haré. No escucharé esa orden.
Enójate si quieres, pero yo estoy todavía más enojada.
Esto duele demasiado y tú no estás conmigo para cuidarme como siempre.

En el baño todavía queda tu olor. El olor de tu cuerpo que se estaba descomponiendo.
He llenado toda la tina, justo como en el lavadero.
Jugamos varias veces después de aquella. Hasta llevamos un barquito, que termino hundiéndose.
Hoy no jugaré con un barco de juguete. Hoy, lo único que se hundirá en el vaivén del agua será mi cuerpo.
Sé que el agua inundando mis pulmones dolerá menos que la soledad que inunda cada habitación desde que no estás.

Con cariño, Elyssia.

Inspiración:



... No sé si fue por la canción, por el comentario que leí mientras veía diferentes videos de ella, pero este texto volvió a salirme triste :P Pero a sabía que sería así desde el inicio.
Bueno, espero y les gusten y me comenten ;D

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"
"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"... son un reflejo de nuestra alma, manera de expresarse como uno mismo siendo otro. Al principio no puedes tener muy en claro a donde llegara o en que se convertira, pero siempre serás consciente de que es lo que en realidad quieres.

Canción de la semana!¡... Kagamine Len - SuperHero

"Egoísta...

"Egoísta...
Cuando no piensas en el futuro, cuando no piensas en el presente, ni te importa el pasado… eso es ser egoísta. Ni siquiera en ti mismo llegas a pensar, no importa lo que pase, solo las acciones ya ni siquiera a veces. El seguir adelante como si nada pasara, ignorando aun tu propio dolor o tratar de cambiarlo por satisfacción… Sentir pena por ti mismo, quedarte callado o inmóvil… ser egoísta es doloroso, pero eso no importa…No importa nada cuando eres egoísta…"