domingo, 23 de octubre de 2011

Reencarnaciones... (00)

Historia 00 (Parte 2)-. Llegada y Partida.

   Cuando llegamos a Zelja, el primer lugar donde pisamos, antes de ver siquiera el país, fueron las oficinas gubernamentales ConZel.
   -Bienvenidos. Soy Sinca, directora del departamento de "Asuntos Exit" y estoy a cargo de instruirles en lo básico de Zelja. Acompáñenme a una sala para empezar con los trámites.
   Sinca, una señora joven, delgada y de cabello corto y oscuro, al parecer no necesitaba que nosotros nos presentáramos. Habló sin pausa y segura, e igualmente avanzó sin mirar atrás.
   Caminamos sin distraernos en la medida de lo posible. Yo trataba de parecer relajado y confiado, mi padre tenía leves temblores en sus manos y mi hermana no había dicho palabra alguna desde la mañana, cuando se enteró de que mamá se había marchado.
   Entramos en un cubículo ubicado en medio de una fila de ellos, todo iguales, con paredes de vidrio templado.
   Había dos sillones de tres plazas, uno frente al otro y en medio una mesita de café con folders y folletos ordenados orientados hacia la derecha. Nos sentamos y rápidamente la señorita empezó con su explicación.
   -Ahora, antes que nada,les pediré que firmen este contrato que nos autoriza a despojarlos del 10% de sus actuales ahorros.
   -¿Esto por qué?
   -Aquí en Zelja cada persona tiene lo mismo. Por supuesto, los huérfanos y los que no trabajan son en cierta medida diferentes, pero básicamente aquí procuramos que nadie tenga de más ni tenga menos. Esta ley le será explicada con mayor detalle más adelante, sí desea firmar en estos momentos o esperará hasta que este completamente informado, no hay ningún inconveniente.
   Mi padre, todavía seguía temblando cuando tomó el bolígrafo de la mesa.
   -Papá, deberías de pensarlo más. Digo, esto no es justo y todavía no lo has leído, podrías llevarnos a la bancarrota. -traté de convencerlo pero me respondió sin mirarme ni de reojo.
   -Esto no es algo por lo que me echaría atrás.
   "Genial, siento que esto no podría mejorar."
   Cada vez que escuchaba de Zelja, algo en mi vida parecía romperse, cada vez su reputación como la Tierra Sagrada me sabía más a mentira... y no podría soportarlo mucho tiempo si seguía así.
   -Por ser extranjeros comprendemos su creencia de injusticia, por lo tanto, respetaremos su decisión en cualquier momento de romper el documento, pero de ser así, volverán al edificio para vivir aquí. Esto para mayor comodidad, aunque eso puedo aclarárselos más adelante por petición o necesidad. Tengo otros asuntos que atender, por lo que hoy será la firma de los documentos más importantes.
   Le dio a mi padre su contrato en la empresa, explicando y hablando sin parar, pero cuando se trataba de su empresa yo nunca había tenido mucho interés y en esos momentos me encontraba de muy mal humor. También el reglamente de nuestro futuro barrio, las inscripciones a la escuela, el contrato de la renta, acuerdos aceptando los tipo "cursos" que nos iban a impartir a lo largo de una semana...
   -Para esto, ustedes, la familia entera, deberán quedarse dentro del recinto asignado por ConZel en la primera semana. No se les permitirá salir mas que cuando se les sea dicho y a los lugares que les sean dichos, aún si llegarán a pedir permiso por adelantado no se les concederá. Me disculpo por la situación, pero-
   -¿Por qué permaneceremos encerrados aquí una semana?
   Me dieron ganas de darle un golpe en la cabeza a mi hermana. Se oía muy mal decir "encerrados", aunque yo también pensara que esa era la forma simple y real de las palabras de la directora. Decirlo tan directamente era no tener tacto.
   -Te llamas Charity, ¿verdad?
   -Sí.
   La señorita se paro de su asiento y se paró enfrente de mi hermana. Se inclinó hasta ponerse a la misma altura de los ojos de mi hermana,  y cuán creí que la iba a lastimar, sonrió.
   -Creo que podrás encajar en este lugar Charity -las miré asombrado mientras Sinca acariciaba el cabello de mi hermana menor-. Pero será mejor que pienses un poco más en como decir las cosas, aquí procuramos ser más corteses y delicados al hablar. -la sonrisa que mostró en ese momento me hizo entrar en guardia instintivamente, aunque ella no hubiera cambiado su presencia en nada. Sentí aparecer repentinamente dos guardias detrás de la puerta. Ella me miró con arrogancia y superioridad, como si no me creyera capaz de siquiera alzar un dedo.
   Se irguió completamente y dándonos la espalda de forma innecesaria, caminó hacia su lugar. Cuando nos miró tenía una dulce sonrisa otra vez en su rostro, como si nunca hubiera existido la otra. También desaparecieron nuevamente las presencias de los hombres.
   Tal vez hubiera caído en su engaño si no fuera porque vi a mi hermana relajarse significativamente. Eso me puso en alerta de nuevo. Yo no era tan tonto ni inocente como ella, eso no.
   -Las cosas en Zelja procuran ser mas cuidadas y tener el mayor equilibrio posible. Esperemos que ustedes cooperen con nuestra misión lo que dure su estancia. Claro que existe el carácter humano, imposible si no, pero tratamos de mantener un límite ante todo. Si ustedes llegan a sobrepasarlo el gobierno no se hará responsable de las consecuencias. Los extrajeron deben guardar respeto a nuestra cultura y forma de vivir, sin intentar profanarla ni cambiarla -su mirada volvió a tornarse severa y ahora no trato de mantener a raya su aura ni sonrió-. Ustedes son la minoría, ustedes serán los que deberán adaptarse a nosotros.
   Con la misma expresión nos puso delante a cada uno un nuevo acuerdo. Lo leí y en el dictaba que si nosotros actuábamos contra sus costumbre, tradiciones, cultura, forma de vivir y demás, y la gente tomara manos en el asunto en consecuencia de ello, yo ni nadie de mi familia podría tomar represalias en contra de la(s) persona(s) y/o el gobierno, o exigiríamos que alguien se hiciera cargo de los daños a nuestra persona o propiedad. Seriamos obligados a abandonar el país y se nos prohibiría volver.
   -¡Esto es una injusticia! -dije azotando el papel contra le mesa y parando furioso. Ahora sentía más gente afuera, pero no me importo.
   Todo, todo lo que ellos me hacían, toda su forma de actuar, sus palabras, sus estúpidas leyes... ¡todo me resultaba de lo más molesto! Nos imponían su forma de vida de una forma despreciable y absurda, como si estuvieran en lo correcto y tuvieran la razón absoluta.
   ¡Ese contrato claramente se refería a la situación que había pasado mi madre! ¡Se estaban excusando desde el inicio si algo similar volvía a pasar!
   Lo más seguro es que mis pensamientos se vieran reflejados en mi rostro y ella hubiera notado mi parecido con alguien, porque una mirada de sospecha cruzó por su rostro.
   Bien, que sospechara. Que ella sola lo afirmara. Yo también estaba seguro de lo loco que este país estaba a su vez. Mi hermana se había puesto a llorar en silencio y mi padre casi ni sentado se mantenía mientras miraba la última página del contrato.
   Nadie dijo nada. Solo nos quedamos mirando el uno al otro, ella y yo. Cuando mi papá noto el ambiente mientras recuperaba lo mínimo de control. Me tomó de la manga e hizo que me sentara.
   Me dio la pluma pero yo la aparte de mí. Claro, iba a firmar esa horrorosa cosa. Si mi padre la firmaba yo nunca más volvería a hablarle, estaría traicionando a mamá. Poniéndose del lado de ellos.
   Yo no haría eso. Ya era suficiente de su terquedad.
   -Vayámonos papá.
   Me paré y caminé a la puerta, pero algo me tomo por detrás. Era mi padre, sujetándome con ojos llorosos, temblorosos y al borde de la locura. Me ofrecía la pluma una vez más. De repente lo veía tan delgado, patético y asqueroso, como nunca lo había hecho antes. Sentí repugnancia y odio por él. No iba a quedarme más tiempo ahí.
  -Charity, andando.
  Miré a mi hermana autoritariamente. Ella se levantó y trató también de levantar a papá mientras sollozaba ligeramente, pero él negaba con la cabeza y la miraba de la misma forma que a mí. Trataba de mantenernos junto a él, pero...
  -Desde pequeños todos los padres les dicen a sus hijos que nunca se vayan con un extraño. Yo ya no te reconozco padre...


La imaginación es tan vasta como el cielo... Akane Ariasu Argelia.

No hay comentarios:

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"
"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"... son un reflejo de nuestra alma, manera de expresarse como uno mismo siendo otro. Al principio no puedes tener muy en claro a donde llegara o en que se convertira, pero siempre serás consciente de que es lo que en realidad quieres.

Canción de la semana!¡... Kagamine Len - SuperHero

"Egoísta...

"Egoísta...
Cuando no piensas en el futuro, cuando no piensas en el presente, ni te importa el pasado… eso es ser egoísta. Ni siquiera en ti mismo llegas a pensar, no importa lo que pase, solo las acciones ya ni siquiera a veces. El seguir adelante como si nada pasara, ignorando aun tu propio dolor o tratar de cambiarlo por satisfacción… Sentir pena por ti mismo, quedarte callado o inmóvil… ser egoísta es doloroso, pero eso no importa…No importa nada cuando eres egoísta…"