miércoles, 19 de octubre de 2011

Mi historia de terror para Amy...

Hola! Como están? Yo aquí, feliz porque ahora les planeo poner mi historia de terror que escribí con la cual concursare en el blog de Amy, BIT OF EVERETHING, para el concurso de Halloween.
Desde el inicio les digo que no soy buena con las historias de terror y esta está incompleta, pero si la hago tan extensa como deseaba me iba a tardar y recuerden que la fecha límite es el 20 de octubre, o sea, hoy practicamente (estoy escribiendo esta entrada en la noche, para mí es mañana, pero estoy tomando en consideración cuando van a leer esto XD)
Y al escribir esto me di cuenta de que me fascinan los ángeles! Digo, los pongo en "Ojo de Gato", en "Reencarnaciones" y también planeaba ponerlos en "El Clan de las Rosas" si no fuera porque decidi variarle en ese momento XD...
Pero ya vamos con la historia...
Malditamente hermosa

¡Ah! Tú lo sabes ¿verdad? Belleza y juventud eterna siempre son un mal augurio, no lo niegues. Esta historia va así, a lo mejor esta vez puedas captar el mensaje y nunca desear ser malditamente bonita como Camelia.
¡Pero Camelia si que era bonita! Con sus mejillas sonrosadas, sus labios rojos, suaves y carnosos, su cabello entre ondulado y rizado, café rojizo y lleno de vida. Creció entre halagos, declaraciones, regalos y mucho amor para recibir. Eso la volvió ciertamente arrogante y egocéntrica, pero a nadie le importaba cuando miraban sus labios en puchero, sus mejillas más rojas y sus brillantes ojazos.
Era tan tierna... Aunque claro, esa imagen no habría de perdurar por siempre.

Al ir creciendo notó que las personas dejaban de mimarla tanto, todavía la miraban al pasar y aún recibía confesiones por parte de todos los chicos de la escuela (hasta de chicas), pero ahora se enfadaban al exigirles algo.
¿Qué había cambiado? ¿Ya no la amaban tanto? ¿Dejaba de ser bonita?
Sus preguntas fueron respondidas por su novio en turno.
Era un chico que conocía de años y creía que la amaba con locura. Pero una tarde que pasaba a recogerlo a su salón lo escuchó hablar con sus amigos.
¡Iba a romper con ella! Decía que antes era más tierna, últimamente se veía más... madura y adulta, menos dulce. Menos bonita.
Creyó que el mundo se le caía a pedazos. Sus peores temores confirmados, ¡y por primera vez planeaban dejarla! ¡A ella!

Si, claro.

El camino a casa fue tranquilo, el chico no sospechaba de la locura que de a poco en poco iba creciendo en el interior de Camelia.
En una calle solitaria, la hermosa chica lo guió seductoramente a un callejón sucio y oscuro. En medio de toda la oscuridad comenzaron a besarse apasionadamente. Ella deslizó sus manos por el pecho del chico y fue subiendo lentamente.
De repente le mordió fieramente el labio hasta sacarle sangre mientras el chico trataba de zafarse de su agarre, pero ella había conseguido una fuerza asombrosa de quien-sabe-donde. Sus manos estaban en su cuello y las cerró brutalmente mientras lo tiraba al suelo, él retorciéndose y tratando de separarse de ella, pero resultó imposible.
El cuerpo quedó inerte pero Camelia no dejó de apretar, no dejó de apretar hasta escuchar el crujido de su cuello al romperse.
Fue entonces cuando se irguió, todavía sentada sobre él y observó a su alrededor. El éxtasis del asesinato todavía no se disipaba de su ser y ver el rostro todavía sonrosado de su novio le hizo aumentar en su locura.
Todavía no... Todavía no estaba acabado. Casi podía jurar escuchar su corazón latir, tenía que comprobar por si misma que todo dentro de él estuviera quieto y frío.
Busco en el callejón algún arma filosa o lo suficientemente puntiaguda para poder atravesar su carne.
Para su placer había un tubo destrozado perfectamente letal. A lo mejor era el destino que lo había preparado para ella. Sí, eso era.
Volvió con el cadáver y comenzó primero a golpearlo con todas sus fuerzas, dejándolo magullado, sangrante y desfigurado por todas partes. Cuando cada parte suya fue golpeada (así es, CADA parte de él) comenzó con la tarea de abrirlo asestándole golpe tras golpe en el estomago y pecho.
La sangre no salía como esperaba, pero hizo agujeros lo suficientemente grandes para meter las manos. Y así lo hizo.
Lo sabía. Dentro de su novio todavía había rastros de calor, todavía existía amor en él que no le había entregado a ella y que planeaba robarle de él. Era verdad.
Procuro sacar cada uno de sus órganos y estrujarlos entre sus manos hasta sacarles la última gota de amor suyo.
¡Ah! Que bien se sentía cuando el líquido carmín oscuro empapaba sus manos, se deslizaba por sus brazos y tenía su uniforme de negro. Toda su ansiedad desaparecía, pues el amor que se le estaba a punto de negarse volvía a ella, y tenía pruebas.
Pero el mejor festín de todos fue dejado para el final. Lo que realmente quería de toda persona: El corazón.
Estaba inmóvil, al ser dejado de lado lo sintió tan frío y solitario... Qué triste. Sin ella, los corazones estaban vacíos y tristes. Pero este corazón no tendría que sentirse triste nunca más. Siempre estaría con ella...
Con esfuerzo, destrozo el corazón a mordiscos y lo tragó sintiendo llenarse por un momento ese vacío dentro de su alma que toda su vida había tenido desde que perdió a su hermano gemelo, mucho más hermoso que ella. A él le había entregado todo su amor, pero se fue lejos con ese amor, dejándola con un enorme hueco.
Juró buscar todo el amor del mundo para sustituir al que había perdido, juró ser tan hermosa como fuera necesario. Nadie volvería a privarla de amor.
Pero no bastó un mordisco, no bastaron dos mordiscos para un efecto duradero. El corazón de repente ya no se hallaba en sus manos y después de un momento de confort, volvía a sentirse desdichada.
Ah... qué pena.
El lugar apestaba a sangre, pero lo que quedaba de su novio y Camelia, estaban hasta el fondo del lugar y nadie pasaba lo suficientemente cerca para verlos o poder notar algo. La luz comenzaba a escasear y el rojizo del atardecer le pareció por primera vez hermoso.
Quiso cerrar sus ojos por un momento, solo un momento...

En su sueño, ella escribía extraños símbolos en forma de círculo alrededor del cuerpo inerte de su novio, que estaba intacto. Los escribía con sangre, después seguía escribiendo uniendo líneas unas con otras y formando un pentágono reverso. Era un lugar completamente negro y la sangre brillaba de forma inusual ahí, pero ella no notaba todo eso. Solo seguía escribiendo... escribiendo...

Despertó repentinamente con la mente lo suficientemente despejada para reconocer el lugar donde se encontraba y horrorizarse... pero no horrorizarse por el crimen, sino sus consecuencias.
Estaba muy oscuro, debía de ser muy tarde. Tal vez la gente ya los estuviera buscando, y cuando los encontraran...
¡No!
¡No podían encontrarlos! Si alguien la hallaba sabrían que ella fue la culpable y la encerrarían. Si la encerraban su cuerpo decaería y se volvería horrible, y antes de eso su belleza atraería a mujeres con malas intenciones en la cárcel, y su hermoso cuerpo sería brutalmente profanado.
¡Ella no podía sufrir eso! ¡Ella no se merecía eso! ¡Ella solo buscaba recibir el amor que se merecía, no quería ser forzada a entregar nada de él!
Algo... tenía que hacer algo.
Fue en su desesperación cuando descubrió las pinturas de su sueño, tal como las había hecho en este. Supo instintivamente que era una ayuda, una solución a todos sus problemas si lograba realizarlo correctamente.
Se sentó al lado del cuerpo y recitó las palabras que poco a poco fueron apareciendo en su mente.
Las estrellas fueron apocadas y apagadas una por una, la luna desapareció del cielo y ninguna luz quedó en la ciudad. Todo estaba exactamente igual que su sueño, excepto por el cadáver destrozado y con los órganos regados.
Desde las profundidades de la tierra sintió ascender una enorme fuerza, pero no tuvo miedo. Ante ella hizo acto de presencia el hombre más guapo que creía haber visto en su vida.
Era muy alto, con cabello liso y peinado hacia atrás, brillante y sedoso como ninguno, su piel era clara pero abrasadora, expedía mucho calor de ella. Llevada un traje simple color café, pero solo el traje, sin camisa, dejando ver unos abdominales bien formados. Tenía alas.
No alas blancas como la de los ángeles. Eran visiblemente reducidas, chamuscadas uniformemente dándoles un color carmín café tono pastel.
Todo en él le gritaba a Camelia “pasión”. Se sintió irremediablemente atraída hacia ese ser que podría llamar perfecto… pero todo lo negó.
¡Ella no se sentiría atraída hacia nadie! Era entregar aquello que le pertenecía, ¡ni siquiera esa persona podría quitárselo!
El hombre sintió su recelo y la resistencia por parte de la muchacha. La observó cuidadosamente de arriba abajo en un santiamén. Podía ver en su alma mucha perturbación, dolor, trastorno, locura, valor, fuerza, poder, estupidez… la chica cada vez que agradaba más.
Se presento. Su nombre era Natán. Y era un gran demonio bajo el mando directo del Máximo demonio, o como nosotros lo conocemos, Satán.
Ella había logrado invocarle correctamente, así que podía concederle cualquier deseo que quisiera, aún si era revivir a su amado, que por lo que vio, no iba a ser eso claramente.
Camelia se quedó estupefacta por un momento, mientras se le ocurrieron mil cosas por pedir. Tendría todo lo que quisiera sin ningún esfuerzo…
Preguntó primero si podría pedir más de una cosa y el demonio le aclaró que como él era uno muy poderoso podría hacerlo. Entonces ella no dudo. Primero, eliminar toda evidencia que podría incriminarla del crimen que había cometido horas antes, y segundo, ser amada por cada persona en este mundo.
Algo afilado la atravesó en el centro del pecho y ella se quedó sin aliento. Por un momento creyó que la habían estafado, pero escuchaba a su corazón todavía latir. La sangre de su novio desapareció de sus manos y se manchó con las de ellas al sujetarse, también el sello de invocación se extinguió.
 Pudo verlo con los parpados entrecerrados, apenas distinguía su elegante figura, pero escucho claramente sus palabras como si las hubiera implantado en su cerebro directamente…
“Disfruta siendo malditamente hermosa, pero recuerda, tu alma será mía al final del todo”
Bueno, espero que les haya gustado. A mí me gusto, siendo mi primera historia con el objetivo de resultar aterradora, pero soy buena con las historias traumaticas, por eso puse lo del hermano XD... En un principio no estaba planeado que él apareciera, pero ya ven como resulto las cosas XD.
Creo que ya es hora de irme :3...
Espero verlos aquí otra vez, y recuerden, acepto criticas y correciones en mis escritos!
Hasta que encuentres el final del cielo... Akane.

1 comentario:

Amy Joynter Kagamine dijo...

Me encantó. Pero en realidad venía a decirte que te nominé a una cosa en mi blog (no tiene nada que ver con el concurso). ¡Arigatou por participar!

-Amy-

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"
"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"... son un reflejo de nuestra alma, manera de expresarse como uno mismo siendo otro. Al principio no puedes tener muy en claro a donde llegara o en que se convertira, pero siempre serás consciente de que es lo que en realidad quieres.

Canción de la semana!¡... Kagamine Len - SuperHero

"Egoísta...

"Egoísta...
Cuando no piensas en el futuro, cuando no piensas en el presente, ni te importa el pasado… eso es ser egoísta. Ni siquiera en ti mismo llegas a pensar, no importa lo que pase, solo las acciones ya ni siquiera a veces. El seguir adelante como si nada pasara, ignorando aun tu propio dolor o tratar de cambiarlo por satisfacción… Sentir pena por ti mismo, quedarte callado o inmóvil… ser egoísta es doloroso, pero eso no importa…No importa nada cuando eres egoísta…"