miércoles, 31 de agosto de 2011

Alter Ego (4)

Cuarto capítulo-. Una dulce imposibilidad de cambiar...

  Permití que la chica saliera frente a mí mientras volvía a tranquilizarme. Si lo manejaba con la serenidad adecuada podía librarme de todo esto rapidamente. Me estaba dejando llevar después de tanto tiempo de haberme controlado, por eso me costaba tanto trabajo volver a recobrar la compostura, pero al final ya tenía experiencia en esto y tenía confianza en volver a cerrar todo esto.
  De todos modos ¿que tan única podía ser una persona? Ese chico pronto se hartaría de tratar de arreglarse con una loca como yo.
  -Liliana, callate ya.
  "En lo que se refiere a ti, ya esta mas que claro que unicamente debo recordarme que eres una alucinación y dejar de oírte. Tal vez no sea tan facil por estar enferma pero-"
  -¡Callate!
  "No dejare que vuelvas a tomar posesión de este corazón ya seco. No volvere a llorar solo porque me digas palabras lindas que una persona verdadera no puede decirme."
  -¡Soy real!
  -Muchas gracias por el favor Mica. Vamos, sientense.
  -No fue ningun problema, me encanta ayudar a mis amigas cuando se maquillan y tambien los retos. Ah, sin ofender.
  -¿Eh? No, no es ninguna ofensa. Yo me conozco mejor que nadie y no me engaño respecto a mi apariencia.
  -¿Dices eso después de lo que acabas de ver?
  -Es que yo no se maquillarme y yo solo me veo así porque tú me ayudaste.
  -Oye, los cosmeticos más que cubrir las imperfecciones de la gente nos ayudan a demostrar la verdadera belleza de uno. Claro, cuando no se usa en terrible exceso como mis tías.
  Tal facil y tan simple Mica tomo el control de la conversación.
  "Mica... hasta su nombre es bonito."
  Que suerte. Había sido capaz de participar en la conversación sin ningun contratiempo. En estos momentos no tenía tanto miedo de ser vista con estas personas, probablemente porque este lugar normalmente no fuera visitado por familias o chicos de nuestra edad, aparte que era algo oscuro y yo ya no desentonaba tanto con la magia de Mica.
  Nos trajeron tres naranjadas simples y yo escuche a Mica contar sobre su familia, pero antes de que pudiera acabarme mi bebida la conversación comenzó a centrarse en mí para mi terror.
  -Es cierto, no te he preguntado tu nombre.
  Casi se me va el jugo por otro lado cuando Tristán me hablo tan de repente. No pude responder inmediatamente porque segui tomando para detener la tos que me ocasiono.
  -Li-Liliana. Liliana Testarrosa Soto.
  -Yo soy Tristán Silva Luna.
  -Yo soy Mirta Carolina. Tienes un nombre precioso, no como yo. ¿Quién te lo puso?
  -Mi padre. Los lirios son las flores favoritas de mi madre y cuándo se entero de que ya estaba dando a luz compro un ramo de diversos tipos. Cuando me vio dijo que era igualita a esas flores y por eso escogio ese nombre.
  -¡Que tierno! Tu papá ha de ser muy amable si te puso ese nombre por una flor.
  -Sí... - si lo decía así, claro que daba a esa idea... aunque no tenga recuerdos, tal vez...
  -¿Liliana?
  -¿Mande?
  -Tú vas a nuestra escuela ¿verdad? ¿En que primaria estabas? -Tristan me miraba como aliviado. Me pregunte si acaso yo había puesto una cara rara.
  -Me mude aqui al inicio de las vacaciones asi que no asistia por esta zona, pero ya he venido de visita asi que todavía conozco el lugar.
  -¿Donde vivias antes?
  -He vivido por todo el Distrito, asi que realmente no puedo decir a que te refieres.
  No querían que me preguntaran donde había vivido, pero probablemente esa respuesta solo fuera motivo de mas curiosidad. No es que tuviera razones para ocultarlo, pero dar detalles de mi vida... me era tan incomodo.
  -¿Has vivido por todo el Distrito Federal? - "No hagas esa pregunta, no hagas esa pregunta" - ¿Por... -¡No!-...-?
  -Mica, ¿tienes dinero?
  -¿Eh? ¿Para?
  -Es que al parecer olvide mi billetera.
  La cabeza me comenzó a dar vueltas para cuando me di cuenta de que no estaba respirando. Abrí la boca y exhale e inhale aire como si fuera mi primera vez lo mas diimuladamente posible.
  -¿Te encuentras bien?
  -¿Eh? Sí, este... ¿y Mica?
  -Fue a hablar con el dueño para que nos diera las bebidas gratis. Como es un amigo de su mamá, él la considera como su sobrina.
  -Ah, ya veo...
  Dios, si fuera necesario yo pagaría la comida con tal de no quedarme a solas con él. Tristán era una persona muy, muy peligrosa.
  -Hace rato... no, esta bien. -al parecer quería preguntarme algo pero se arrepintio.
  Tal vez oyo lo gritos que soltoba en mi cabeza, podía decirme que era psiquico y en estos momentos se lo hubiera creido. De todos modos me iba a resultar de alguna forma aliviante enterarme de que no era una persona normal.
  -¿Ya te sientes mejor?
  -Sí. Muchas gracias, me has ayudado un monton durante todo el día.
  -Que dices, solo te he hecho llorar cada vez que te veo. Pareciera que te traigo mala suerte ¿no?
  No tuve las palabras para negarlo, pese a que era lo adecuado, ni siquiera pude sonreir con él. Y eso lo hirio. Lo note en su expresión cuando se dio cuenta de mi actitud.
  -Perdona.
  ¿Donde estaba mi voz? "No, no te preocupes. Nada de esto es tu culpa, yo soy la loca."
  ¡¿Por qué tenía que hacerle esto a él?!
  "No llores, no llores. Solo disculpate, solo eso y..." ¿luego que?
  No. Si todo se arreglara con un "lo siento" no necesitariamos a la policia, pero... ¿pero que podía hacer?
  -Mañana vendras a clases ¿verdad?
  -¿Esta bien si te pregunto esto?
  -¿Qué?
  Por primera vez lo mire prefectamente consciente y por voluntad a los ojos. Me asegure que ese brillo no hubiera sido otra ilusion mía ni un engaño de mi devastación. Era tan real... ¿así que para que necesitaba preguntar? Era una buena persona, no tenía dudas sobre eso asi que tampoco necesitaba dudar de sus razones para que se me acercara.
  -No, no es nada importante -le sonreí y me levante de la mesa sacando mi monedero-. Si no es suficiente después me diran cuanto les debo.
  Les deje $40 en la mesa y ya estaba en la puerta cuando el me tomo del brazo.
  -Mañana.
  -¿Qué?
  -Mañana te entregare el cambio, y solo mañana así que asegurate de asistir a clases ¿ok?
  -Gracias.
  Tal vez si decía eso podía arreglar un poco la horrible actitud que había mantenido con él hasta el momento.
  -Vaya. ¿Liliana ya te vas? Perdon por tardarme tanto, pero no vi al señor todas las vacaciones.
  -No te preocupes. Deje el dinero en la mesa, pero si no es suficiente después les dare el resto.
  -No es necesario, nos ha dejado libres.
  -No me sentiría bien si no pago. Perdona por todo lo de hoy. Ya es tarde y mejor me marcho a casa.
  Volví a la parada de autobus de antes, pero seguí caminando. Me sentía un poco vacía...
  Metí la mano en el bolsillo de mi pantalón y tome mi celular. No debía hacerlo, ya estaba resignada.
  -No estas loca. No soy ningun sintoma de locura, asi que por favor... por favor Lily.
  -Soy una tonta ¿verdad? Soy tan patetica... -abrí el celular y lo acerque a mi oído, para comenzar un acto de locura.- Pero me jure que no dejaría que me hicieras llorar, y si ya estoy loca por lo menos debería de disfrutarlo ¿no?
  -¡No estas loca! Deja de decir eso.
  -¿Y en que se supone que crea? ¿Me diras que esto le pasa a mucha gente?
  -Pues no. Nuestra existencia es muy escasa, mas bien nuestra evolución.
  -¿De quienes?
  -De los Alter Ego´s.
  -¿Que eres? ¿Tienes nombre?
  -¡Hasta que preguntas! Pense que en serio no tenías ningun interes en mí. Como dije, soy un Alter Ego, un otro yo tuyo que vive en tu subconsciente. Mi nombre es Mariko.
  -Que me digas eso de otro yo no tiene mucho sentido para mí, ¿sabes?
  -Mmm... pero es que tambien eso ya te lo dije, yo tampoco se mucho de mi misma. Te lo dije esta mañana en la casa de tu tía.
  -Aahh... ahora que recuerdo...
  -Uff... pues como te lo pondria. Soy como otra persona que tiene lo que a ti te falta, como las dos caras de una misma moneda.
  -Ya puedo figurarmelo un poco más, pero sigo sin saber que eres en esencia. ¿Por qué estas aquí? ¿Por qué yo soy la que carga contigo? ¿Quienes son los que tienen alter egos, o unicamente yo?
  -He vivido desde hace años contigo, pero como no hacía nada practicamente estaba dormida solo observandote. Todos estos años, desee poderte serte de utilidad de alguna forma, me dolía oír todos tus pensamientos. Nunca pense en tratar de averiguar que era yo, me bastaban mi nombre y que era, así que perdón si no puedo aclararte tus dudas.
  -No, has demostrado tu punto.
  -Lily...
  -Minimo dejame decirlo. Yo siempre me estoy autocompadeciendo, lo cual es lo peor que una persona puede hacer, y solo pienso en mi misma, pero tú todo este tiempo solo estabas al pendiente de mí sin preocuparte por ti misma. De seguro lo pasaste horrible pero nunca lo notaste. Eso demuestra perfectamente lo que has dicho hace unos momentos: tú tienes lo que me falta.
  -Los Alter Egos existimos gracias a aquellas personas en las cuales vivimos, y nuestra naturaleza y mision es ayudarlas a superarse a si mismas. Lo mas seguro es que yo tenga que ayudarte con tu trauma.
  -Dices eso, pero ninguna de las dos conoce lo que paso hace cinco años.
  -Entonces...
  -No... no quiero.
  -Lily, no digo que tengamos que hacerlo de repente, podemos ir paso a paso.
  -¡No quiero! ¡Debes entenderlo! No tengo ni la mas minimo idea de que paso pero aun asi le sigo teniendo mucho miedo a esos recuerdos.
  -Sí, pero también se que mientras no puedas superar aquellos recuerdos, se que no podras vivir como deberías. Aparte, si recuerdas o no ya no es tu elección.
  Así que era verdad. Eso era...
  -Exacto. Has comenzado a recordar involuntariamente.
  -Pero... si pudiera vivir sin tener que recordarlo...
  -Puedes, pero no es recomendable que lo ignores.
  -Basta con que deje de tener miedo ¿verdad? Entonces solo tengo que conseguir valor.
  -¿Como lo haras si no sabes a que le temes?
  -Se que le tengo miedo a la gente, otra cosa es saber porque les tengo miedo. Eso no es necesario.
  -Sabes perfectamente que no es cierto Liliana.
  -Basta Mariko. Esto se ha acabado por hoy. Ni siquiera estoy segura de querer superar esto o tener la voluntad para intentarlo, platicarlo es inutil.
  Cerre el celular y Mariko entendio que era el final, por hoy, de la conversación.
  Mis pensamientos y resoluciones cambiaban como cambiaba mi estado de animo, eso demostraba que no eran muy fuertes, pero mi estado de animo en ese momento era de que no me importaba en lo absoluto. Lo que hiciera no tenía remedio alguno asi que no tenía caso preocuparme para que unicamente me desgastara.
  "Nada estara bien si me quedo tal como soy ahora, pero hasta ahora he vivido de tal forma que no necesito caer en nada innecesario... Por ahora, esto me basta."
  No pedire más de lo que necesite. No pedire más de lo que pueda manejar. En estos momentos, no estoy lista para pedirte que me acompañes...



La imaginación es tan vasta como el cielo... Akane Ariasu Argelia.

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"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"

"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"
"La Literatura no es otra cosa que un sueño dirigido"... son un reflejo de nuestra alma, manera de expresarse como uno mismo siendo otro. Al principio no puedes tener muy en claro a donde llegara o en que se convertira, pero siempre serás consciente de que es lo que en realidad quieres.

Canción de la semana!¡... Kagamine Len - SuperHero

"Egoísta...

"Egoísta...
Cuando no piensas en el futuro, cuando no piensas en el presente, ni te importa el pasado… eso es ser egoísta. Ni siquiera en ti mismo llegas a pensar, no importa lo que pase, solo las acciones ya ni siquiera a veces. El seguir adelante como si nada pasara, ignorando aun tu propio dolor o tratar de cambiarlo por satisfacción… Sentir pena por ti mismo, quedarte callado o inmóvil… ser egoísta es doloroso, pero eso no importa…No importa nada cuando eres egoísta…"